El Fisgón

Friday, August 25, 2006

EL HOMBRE QUE PREGUNTABA

¿Tanto lío por un cabezazo?

¿Y vos nunca tuviste ganas de pegar un cabezazo como el de Zidane? ¿Nunca reprimiste el arrebato, temeroso y cobarde, antes de conectar sobre el pecho o el mentón del adversario, que pudo ser apenas un rival o bien un dignísimo enemigo?
¿Será que Zidane se animó a hacer lo que todos deseamos pero reprimimos? Y si es así, ¿la tarjeta roja no habrá sido un premio?
¿Fue, acaso, una obra de arte ese cabezazo elegante, repleto de gracia, incisivo y contundente? ¿O fue apenas la consecuencia de la rabia que se atraganta? ¿Fue un plan terrorista argelino, o la calentura pasajera de un número 10 fatigado?
¿Qué demanda más coraje: el cabezazo justo o el penal picado hacia el medio del arco? ¿O requiere más valentía, aún, la roja de Elizondo? ¿Y por qué no el insulto de Materazzi? ¿No puede un insulto ser una obra de arte?
En todo caso, querido Zidane... ¿era necesario que la víctima de tu cabezazo esgrimista fuera tan luego un tipo como Materazzi, un picapiedras con apellido de fideo, un zaguero perfectamente olvidable, un nadie entre los nadies, un defensor del montonazo que, encima, no sólo parece Materazzi, sino que se llama –justamente– Materazzi?
¿No era, querido Zizú, que había que buscarse enemigos a la altura del conflicto?
¿O será que Materazzi, acaso, representa algo mucho mayor? ¿Será que Materazzi fue, en ese instante, una torre gemela derribándose? ¿Será que era la torre del fútbol feo y opaco? ¿No habrá sido el mediocre Materazzi más que el símbolo de la chatura de un Mundial corroído por la trampa, implotado por la falta de gambetas y de ingenio?
Zidane, entonces, ¿es el vengador? ¿No se habrá cansado de ser el único entre tantos? ¿No se habrá sentido solo de toda soledad? ¿No habrá sentido que, como número 10, estaba de sobra? ¿Habrá escuchado, Zidane, aquello de que el enganche y el oso panda son especies en peligro de extinción? Entonces, el cabezazo, ¿fue puro miedo? ¿O fue un alerta?
¿Fue un grito de socorro, una forma de irse del todo, un accidente, un reflejo acomplejado, un mecanismo sicológico, un rasgo de audacia y de bravura, o una laberíntica manera de ser asustadizo y timorato?
¿Le importó a Zidane dejar a su equipo con uno menos? ¿Le importó a su equipo dejar solo a Zidane pegando el cabezazo, sin la compañía de ningún otro bizarro caballero dispuesto a cobrarse desquites de la mala leche de los Materazzis?
Y ya que estaba, Zidane, ¿no le podría haber metido un cabezazo también a Elizondo? ¿Y por qué no se llevó la copa antes de irse al vestuario, y listo?
¿A quién le hubiera pegado usted el cabezazo? ¿No se impone una serie de cabezazos justicieros, reparadores de lo que alguna vez fue un juego y deporte y ahora es un show y negocio?
¿Cuánto pueden valer un par de cabezazos a Blatter y Grondona, por ejemplo? ¿Y no se puede inventar el cabezazo restaurador, sometiendo a esa pena a todos aquellos que maltratan la pelota, a los que quedan siempre en off-side, a los que se la dan siempre a los rivales, a los que no se la dan nunca a los compañeros, a los que pegan de atrás, a los que cambian de camiseta como de menú, a los que nunca transpiran y a los que nunca se equivocan?
¿Qué hiciste, Zizú, qué hiciste? ¿Qué tan santas pueden ser tu madre, tu mujer, o tu hermana para tirar en ese cabezazo las últimas gotitas de tu fútbol?
¿Y alguien se da una idea de cómo lo vamos a extrañar?
Después de todo, bien hecho Zizú, ¿¡qué tanto!? ¿No estábamos todos un poco cansados de que se portaran tan bien los futbolistas? ¿No estábamos ya hastiados de que dijeran siempre que sí, de su corrección incurable, de su falta de rebeldía? ¿No estábamos podridos, como alguien dijo por ahí, de que tuvieran tan buena conducta, y entonces no fumaran, no bebieran y –lo imperdonable– no jugaran?

¿Te acordás, hermano?

¿Había golosinas antes? ¿Cómo eran? ¿Había mucha variedad como ahora o sólo existían los caramelos y nada más? ¿Había kioscos? ¿Nunca se puso a pensar que puede ser otro invento de lo más salvaje del capitalismo? ¿Y si toda la dominación del sistema capitalista comenzó cuando se inventaron las golosinas?
¿Pueden los padres negarse a comprar golosinas para sus hijos? ¿Y si la clase trabajadora está gastando sus magros ingresos en caramelos y chocolatines para sus hijos? ¿Nunca pensó que la misma empresa que explota a los trabajadores -incluído usted- es, además, dueña de las fábricas de golosinas -que también explota a los trabajadores- y a su vez es también la propietaria de los kioscos? ¿Se entendió eso?
Si el capitalismo inventó las golosinas, ¿también inventó las caries? ¿Y si la clase trabajadora gasta el resto de sus ingresos en arreglarle los dientes y muelas de los chicos que comen golosinas? ¿Los dentistas son algunos de los capitalistas que inventaron las golosinas para sacarle el dinero a los trabajadores?
Y ya que estamos en tema, ¿quiénes comen más golosinas: los chicos pobres o los chicos ricos? ¿Se podría hacer una encuesta o un estudio de mercado, no le parece?
Y si antes no había golosinas, ¿qué comían los chicos? ¿Eran más o menos felices porque no había golosinas? ¿Usted qué cree? ¿Si no había golosinas en qué gastaban las monedas que uno les daba? ¿Había monedas? ¿O antes directamente se le daba un billete? ¿Había billetes?
¿Eran mejores las golosinas de antes? ¿Eran más ricas? ¿Eran más artesanales, sin tanto colorante, edulcorante y esencias permitidas como las de ahora?
¿Tenés más de 30 años? ¿Te puedo tutear? ¿Te acordás qué golosinas había cuando eras chico? ¿Siguen saliendo los caramelos Media Hora? ¿Y los caramelos Tiritas?¿Y los Lipo redondos? ¿Te gustaban los Sugus? ¿Y los Fizz?
¿Por qué en las publicidades el kiosquero siempre es un tipo viejo, medio o del todo pelado y bonachón? ¿Te tocó alguna vez un tipo así detrás del mostrador cuando eras pendejo y fuiste a comprar una golosina? ¿Nunca se te calentó un kiosquero porque tenías una sola moneda, que no te alcanzaba para nada, y le preguntaste el precio de todas las golosinas? Decí la verdad, se te recalentó y te echó a la mierda ¿nocierto?
¿Todos los caramelos se pueden masticar? ¿Sí?¿Por qué los que atienden los kioscos si uno les pide caramelos te preguntan masticables o de los otros?
¿Probaste alguna vez el chupetín chicle? ¿Te acordás de los alfajores negro y blanco de Bagley? ¿Y cuando salieron los Fantoches? ¿Fueron los primeros que venían triples? ¿Y los Tatín? ¿Te convidaron alguna vez un Tubbis? ¿Seguirán saliendo? ¿Por qué número irán?
¿Te acordás de los chicles Jirafa? ¿Y el Cow Boys? ¿Y el Bazooka? ¿Y los chocalatines? ¿Qué chocalatín probaste? ¿Probaste alguna vez el Graffiti?
¿Y los juguitos congelados? ¿Y el helado torpedo de frutilla? ¿Recordás la vauquita de Cauca, el medallón de menta, la yapa y las masitas Manón? ¿Y las famosas Menthoplus?.
A ver si te acordás de esto: ¿los chupetines que chiflaban y los que tenían un cesto y una pelotita para soplar? Hablando de eso, ¿no me soplás el chupetín? O mejor, ¿no le dás una chupadita? ¿Por qué no me comés la bananita Dolca?
¿El mundo era mejor cuando sólo había agua para tomar? ¿Te acordás cuánto había que bombear para que saliera fresca? ¿Unos 5 o 10 minutos? ¿No? ¿Más? ¿Te parece? ¿Crees que el mundo se fue al carajo por culpa de las bebidas gaseosas azucaradas? ¿Todos los males del mundo vinieron con la Coca Cola? ¿Qué mierda tiene adentro esa bebida? ¿Alguien conoce la fórmula? ¿Por qué nadie la puede copiar? ¿Si descubrieron el genoma del cuerpo humano por qué no se descubre qué ingredientes secretos tiene esa bebida? ¿La tendrán guardada en una caja de seguridad? ¿Existirá realmente esa fórmula mágica que hace que los chicos no puedan dejar de pedir Coca Cola para tomar? ¿Uno se hace adicto a la Coca Cola? ¿Sí? ¿Y por qué no se hace adicto a la Pepsi Cola? ¿Acaso, es porque tiene menos Coca? ¿Puede Tierno prohibir que se tome Coca? ¿Y si la prohibe, qué va a tomar él después? ¿Para usted, es lo mismo chupar una Coca Cola que chupar la Cola de Coca?
Antes, cuando todavía no existía la Coca, ¿qué se tomaba en los cumpleaños? ¿Te acordás de la naranjina? ¿Qué antigüedad, no? ¿Tomabas Mirinda o Crush? ¿Probaste alguna vez Tabb? ¿Tenía más gusto a remedio que las demás o me parece?
¿Nunca masticaste brea? ¿Antes, en vez de chicle, se masticaba brea? ¿Tiene gusto a algo la brea? ¿Blanquea los dientes? ¿Será cierto eso? ¿Cómo puede algo tan negro dejar blancos los dientes? ¿Por qué los dentistas no recomiendan lavarse los dientes con brea? A mi me parece que eso es otro mito. ¿Y si llamamos a los cazadores de mitos para que hagan la prueba? ¿No sabés quienes son los cazadores de mitos? ¿No ves Discovery Chanel? Jódete entonces, yo estoy para preguntar no para responderte quiénes son los cazadores de mitos...

LA EMPRESA VERNISTA QUE HACE BUENOS NEGOCIOS

Sol y sombras

Una oscura maniobra de la empresa “Sol Obras S.R.L.” en el marco de una licitación del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda (IPAV) reinstaló el fantasma de los hechos de corrupción en ese organismo provincial, históricamente utilizado como caja recaudadora por el poder político.
Sol Obras “apareció” como de la nada con el inicio de la gestión de Carlos Verna como gobernador y Jorge Tebes –un hombre de su riñón– como titular del IPAV. Todos parecen haber llegado para quedarse.
Otro de los hombres fuertes en ese organismo, y que ha defendido encendidamente a Sol Obras SRL, es el gerente general Rubén Larrea, uno de los recaudadores predilectos del gobernador e integrante de una de las fundaciones subsidiadas por El Barba cuando era senador: “Amanecer”, paradigma de las “entidades intermedias sin fines de lucro” al servicio de dirigentes políticos y utilizadas como organismos para desviar dineros públicos invertidos en campaña proselitista.
A lo mejor es nada más que una casualidad, pero Larrea, pese a que se le puede cuestionar su falta de transparencia, parece estar rodeado por referencias a la luminosidad: cuando no es la fundación Amanecer, es la empresa Sol.

A PEDIDO. José Giorgis, propietario mayoritario de la firma, confirmó que decidió anotarse en el Registro de Licitadores de la Provincia a pedido de un grupo de intendentes.
Las sospechas que recaen sobre la empresa y sus vínculos con el poder político tienen su razón de ser: hasta el habitualmente distraído Tribunal de Cuentas hizo severas advertencias y reiterados llamados de atención cuando detectó groseras anomalías.

COPIATE. El mes pasado Sol Obras SRL quedó en el centro de la escena porque una publicación del diario La Arena hizo referencia a una situación que, en un país en serio, sería escandalosa. Pero que en el feudo pampeano se toma con absoluta naturalidad.
Según lo que se sabe, en los primeros días de diciembre del año pasado, Sol Obras accedió a un expediente y fotocopió un plano topográfico de General Acha que había presentado –en esa misma licitación– la constructora Ecop. Obviamente, está prohibido fotocopiar un expediente en esas condiciones.
Ecop descubrió la maniobra y la denunció. Recién cuando el caso trascendió públicamente el gobierno apartó de su cargo de gerente técnico del IPAV a Fabián Arrigone, que de todos modos fue conchabado en el Ministerio de Obras y Servicios Públicos que comanda otro vernista del riñón: Julio Bargero.

REINCIDENTE. No es la primera vez que Sol Obras queda bajo sospecha, aunque hace apenas un par de años que existe como tal. La firma fue creada tras la asunción de Verna. Y desde entonces ha hecho buenos negocios (aún después del último escandalete), pese a que en un momento el Tribunal de Cuentas metió la cola y le frenó una licitación varias veces millonaria (ver aparte).
Su propietario mayoritario –tiene el 90 por ciento de las acciones– es José Giorgis, oriundo de la localidad de Alta Italia. Su socio minoritario fue identificado por él mismo como Walter Sánchez. En el IPAV, con la gestión de Verna, los intendentes del norte provincial empezaron a pisar fuerte, sobre todo a partir de que Héctor Jesús Rosso –ex intendente de Villa Mirasol– integró el Consejo Asesor. En Villa Mirasol, casualmente, la firma Sol Obras SRL tiene los talleres de construcción de premoldeado.
Curiosamente, el diario La Arena, basándose en datos aportados por “fuentes gubernamentales”, indicó que “el anterior representante técnico (de la empresa) era un tal Rosso”. Ese cargo ahora está en manos de Daniel Pinna, empresario vinculado al Hotel Calfucurá.
Giorgis contó ante un periodista de El Fisgón que su idea al empezar a participar de licitaciones en el área de la construcción fue “colaborar a pedido de los intendentes”.
Antes de dedicarse a la construcción de viviendas, bajo el nombre de “José Giorgis”, el empresario estuvo dedicado a las maquinarias viales y a la construcción de rellenos sanitarios.

MÁS LICITACIONES. Sol Obras siguió recibiendo beneficios oficiales aún después de que se denunciara la “fotocopia” de la polémica. A través de un decreto antes de fin de año se le adjudicó una licitación por más de 320 mil pesos para la construcción de la red de desagües cloacales para 240 casas en Santa Rosa. En febrero de este año accedió a otra licitación: más de 440 mil pesos para la infraestructura pública de red de agua potable, red de cloacas, cordón cuneta y red de gas natural para otras 100 casas del Plan Federal de Viviendas, en Toay. La misma empresa trabaja en la remodelación de la sala de terapia neonatal del hospital “Dr. Lucio Molas”, por un monto de 215.058,94 pesos.


“No nos interesa quiénes
integran las empresas”

El año pasado el gerente general del IPAV Rubén Larrea respondió preguntas del diario El Diario sobre la empresa Sol Obras.
Por ejemplo, si había sido recomendada por algún municipio en particular. “No, en ese caso no vino recomendada. Se inscribieron y punto”.
–¿A ustedes no los sorprendió que una empresa nueva interviniera en licitaciones millonarias?
–No nos llamó la atención. Es que ahora hay empresas grandes, medianas y chicas. No nos llamó la atención.
–¿Quiénes son los dueños de Sol Obras?
–No me acuerdo, son dos o tres socios. Pero a nosotros no nos llega el estatuto social.
El contador del IPAV, Walter Faccipieri también quiso defender la situación: “A nosotros no nos interesa quiénes integran las empresas. Es una empresa nueva, pero no son improvisados. Aparte, son empresas de acá. O sea... no es una empresa fantasma, nada. Y tampoco nadie nos llamó para que a tal empresa se le dé una obra... no. No hay ninguna subjetividad, son conceptos técnicos”.

Un antecedente de la
firma bajo sospecha


El 17 de marzo del año pasado, Sol Obras SRL ya fue noticia. Y no precisamente buena. Ese día se firmó la resolución número 15 del Tribunal de Cuentas, rechazando el modelo de contrato de la firma con el IPAV. Suspendió, entonces, las adjudicaciones de 102 viviendas, en Uriburu, Macachín, Ingeniero Luiggi y Colonia Barón. En total, se trataba de 3.200.000 pesos.
Sol Obras se había constituido mediante escritura pública el 19 de agosto de 2004. Se inscribió en la Inspección General de Justicia el 23 de septiembre de ese año. A la fecha de apertura de la licitación cuestionada, el 24 de noviembre del año pasado, habían transcurrido sólo tres meses de su creación.
El alta como empleador en la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos) fue pedida el 29 de octubre de 2004, es decir, 26 días antes de la apertura de sobres. Hasta ese momento, era una empresa que ni siquiera tenía empleados.
Las licitaciones públicas anuladas por el Tribunal de Cuentas fueron la 04/04, 17/04, 26/04 y 28/04. Sol Obras no había presentado balances de los últimos 12 meses, como establecían los pliegos.
El Tribunal de Cuentas llamó la atención a los integrantes de la Comisión de Preadjudicación: “Existe una ausencia total de análisis a la documental que se exigía como de obligatoria presentación en los pliegos licitatorios ya que de otra manera se hubiera detectado que se estaba por preadjudicar obra a una empresa por un monto de $2.279.342, cuyo patrimonio real es de $ 39.854”.
Otra observación del contador fiscal interviniente fue para la actuación del Registro de Licitadores, que le otorgó a Sol Obras SRL una capacidad de contratación por 10.425.048 pesos. A la hora de calificar la actuación del Registro de Licitadores, el TdC dijo que la respuesta al cuestionamiento por la capacidad de contratación otorgada fue “ligera”.

LETRA FRÍA. “El Tribunal de Cuentas va a la letra fría y se ocasiona esto”, se quejó Larrea al salir en defensa no sólo de Sol Obras sino de otras empresas que fueron bochadas.
Y aseveró: “antiguamente siempre eran las mismas empresas (las que ganaban las licitaciones). Por eso nosotros resolvimos invitar a los municipios para que nos recomendaran las empresas que trabajan en los pueblos, para redistribuir más las tareas. Preferimos que haya más empresas con obras más pequeñas porque, entre otras cosas, eso genera más trabajo”.
La oposición política elaboró un pedido de informes –de cuya respuesta nunca se supo más nada– en que el advirtió: “debemos trabajar con el fin de erradicar definitivamente el concepto de clientelismo y asistencialismo, en las políticas de Estado, marcando que es un derecho de los ciudadanos que reúnan las condiciones necesarias para ser adjudicatarios de una licitación y que dichas obras licitadas deben ser adjudicadas de acuerdo a los requisitos debidamente cumplimentados y no como moneda de canje para obtener retribuciones políticas”.

EL CONSEJO DEL PADRINO ARAGONÉS

Afanarse todo
para salir de pobre

Bestial hasta la médula, incluso para ser sincero, el impresentable puntero político Carlos Aragonés, firmante de todos los pactos oscuros habidos y por haber, y “padrino” –al estilo de la mafia– de Rubén Marín y Carlos Verna, abrió la boca el mes pasado. Y como cada vez que abre la boca, escupió barbaridades que lo pintan de cuerpo entero.
Después del forzoso silencio durante la semana de la Memoria, la Verdad y la Justicia –durante la cual prefirió un mutismo parecido a la huida– Aragonés “reapareció” en el programa televisivo “Sin Dobleces”, en General Pico.
Allí, a su modo y posiblemente sin que sea su intención, describió algunos de los modus operandi del poder político y de paso aconsejó a los jóvenes que quieran progresar en la vida: según su teoría y experiencia, deben afanarse todo para salir de pobres.

DENTRO DE LA LEY, TODO. “Yo no he cometido ilícitos”, dijo Aragonés pero no explicó –ni en esta oportunidad ni nunca antes– cómo hizo para pasar de pobre a multipropietario. “Yo comencé como canillita y lustrabotas (...) Era de los pobres pobres, pero el destino me dio una posibilidad, como le ha dado a tantos”.
La “posibilidad” de salir de pobre parece haber sido la política. “Yo tuve dos hijos y ambos terminaron la Universidad, pero yo terminé la primaria porque algunas maestras me lo permitieron. Me querían y sabían que necesitaba el certificado de sexto grado para ir a trabajar”, contó.

CAPAZ DE CUALQUIER COSA. Acomodándose a los tiempos vernistas, Aragonés sacó del archivo una anécdota: “Cuando Marín me ofreció un cargo (en el ’83), yo le dije que no quería nada, pero que no se olvidara del ingeniero Verna, porque era un hombre capaz de hacer muchas cosas”. Tiene razón Aragonés: Verna es capaz de hacer cualquier cosa. “Así fue que Verna fue un excelente ministro de Obras Públicas”, completó el chupamedias oficial de los jerarcas pampeanos.
Insistió en esa tesis, al señalar que en 2003, antes de que Marín bendijera a Verna como su sucesor, “yo era el único que decía que el gobernador debía ser Verna. Alguien a quien aprecio mucho, más allá de que para algunos sea mala palabra, como Carlos Grosso, siempre dice que el peronismo está dado por el bolsillo o el pensamiento y el razonamiento” (¡¡¡!!!¿¿¿???).

EN CÓDIGO. Después le dio con un caño a Heriberto Mediza: “uno debe ser agradecido de todo lo que le ha dado la sociedad y no puede hacerse el distraído y hablar de renovación”. O sea: según la lógica Aragonés, en caso de ser un privilegiado –como él– más vale guardar violín en bolsa y no quejarse de nada.
Según Aragonés, además, Mediza no es parte de “La Famiglia” que integran él, Marín y Verna. “Si Marín es candidato, Verna no hace una interna, porque es un hombre que respeta los códigos”, soltó. Por eso interpretó que “Mediza no hizo ningún mérito para cobrar por todos los cargos que le dio Marín”. Como si pagaran Marín, o él...

UNOS PARA TODOS. Pero además, El Padrino describió el modus operandi de las decisiones políticas de la provincia, donde –obviamente– la ciudadanía es convidada de piedra: no le dan participación y, si es necesario, ni siquiera se vota.
Aragonés contó que cuando se definió la candidatura de Verna en el 2003, “en las reuniones, al principio, sólo estábamos Marín y Aragonés”. Es decir: dos personas –y qué dos personas– definiendo el futuro de la provincia. “Después se fueron sumando otros compañeros, pero nunca fuimos más de cuatro o cinco”, completó. Y anunció que esa misma metodología primará en los próximos tiempos, cuando se le preguntó por las futuras candidaturas y resumió: “Nosotros tenemos un lugarcito que se llama Convergencia y allí se definirá”.
Dios nos libre.

Perfil de un libertario

EL PERFIL

Mijail Aderlovich Bakunin. Nació rico y murió pobre, si es que la riqueza y la pobreza se miden en dinero y bienes materiales. Fue un idealista anarquista que recorrió el mundo peleando en revoluciones reales e imaginando revoluciones utópicas que nunca ocurrieron (¿ni ocurrirán?).
Bakunin, de ahora en más Miguelito, era un tipo robusto y barbado, dicen que bastante cabrón, que fue condenado a muerte pero se salvó, al que mandaron preso y a la Siberia, pero que se dio el gran gustazo de recorrerse Europa entera haciendo despelote.
Bakunin decía de sí mismo que no era ni un filósofo, ni un sabio, ni mucho menos un escritor: “¿Quién soy yo, pues? Yo soy un buscador apasionado de la verdad y un enemigo, no menos apasionado, de las ficciones desgraciadas con que el partido del orden, ese representante oficial, privilegiado e interesado en todas las torpezas religiosas, metafísicas, políticas, jurídicas, económicas y sociales, presentes y pasadas, pretende servirse, todavía hoy, para dominar y esclavizar al mundo. Yo soy un amante fanático de la libertad, a la que considero como el único medio, en el seno de la cual pueden desarrollarse y agrandarse la inteligencia, la dignidad y la felicidad de los hombres...”
Este Miguelito, con el correr de los años tan admirado, condenado, e imitado (a veces sabiendo, a veces sin saber), nació el 8 de marzo de 1814 como parte de una numerosa familia aristocrática en un punto de Rusia que se llama Priamujino, provincia de Twer.
Alrededor de su nobleza rural, crecían en aquella Rusia la pobreza y el despotismo. El padre de Miguel se había doctorado en Filosofía en Italia. Y su ambiente familiar estaba saturado de misticismo e iluminismo.
Como casi todos los de su clase, Miguelito cursó estudios en la academia militar de San Petesburgo, donde permaneció algún tiempo ejerciendo como oficial de la guardia imperial.
Renunció al cargo y se dedicó a viajar por Europa durante varios años antes de meter su cuerpo y su alma en las revoluciones de 1848 y 1849 desatadas en París y en Alemania.
Dicen que el primer libro alemán que leyó le cambió la vida y la forma de ver y sentir el mundo: era “Crítica de la Razón Pura”, de Fichte.
Se vio cautivado por el romanticismo alemán y de forma muy especial una obra que en adelante iba a citar a menudo: El Fausto de Goethe. Le encantaba la idea de la libertad personal, la rebelión de lo desconocido, de lo natural, de lo popular, de lo telúrico, de lo inédito, contra la dominación de lo racionalizado, legalizado o centralizado.
Lo arrestaron en Austria y fue condenado a muerte. Pero la suerte (¿buena o mala?) estuvo de su lado: lo mandaron a Rusia, donde fue encarcelado varios años.
Lo trasladaron a Siberia en 1855, de donde escapó en un barco estadounidense con destino a Japón y llegó a Inglaterra en 1861. Desde entonces hasta el día de su muerte –el 1º de julio de 1876– se dedicó a difundir el pensamiento anarquista por toda Europa.
En 1869 fundó la organización semiclandestina Alianza Democrática y Social, oponiéndose en calidad de dirigente del grupo a Karl Marx en la I Internacional. Ese enfrentamiento concluyó con la expulsión de Bakunin en 1872. El resto de su vida vivió en Suiza, sumido en la miseria y planeando conspiraciones que nunca llegaron a realizarse.
Nació rico, murió pobre. Y libre.